Propósitos, metas y objetivos

Cómo encontrar tu propósito en la vida.

El secreto para encontrar tu propósito en la vida es que (inserte aquí redoble de tambores) …. ¡no hay secreto!  Simplemente no lo vas a encontrar nunca.

Entonces, te preguntarás, ¿Cuál es el sentido de leer esto? Simple: El propósito se crea, no se encuentra.

Así que no te pierdas el artículo completo, te aseguro que después de esto vas a poder crear tu propio propósito en la vida.
Encuentra tu propósito en la vida.

Seguramente, al igual que a muchos y al igual que a mí, en algún punto has llegado a pensar “No sé que hacer con mi vida”.  ¡Bienvenida al club!

Y está bien, no te preocupes, es algo normal. De hecho, el 99% de las personas tampoco lo saben. Claro que hay personas afortunadas que descubren sus pasiones desde muy temprano, o aquellas que se enteran por casualidad. Sin embargo, antes de quedarte esperando es mejor trabajar para crear algo.

Pero, ¿sabes realmente qué es un propósito? Para mí es la determinación firme de hacer o lograr algo. Tener un claro objetivo que se pretende alcanzar.

Ahora, ¿escuchaste alguna vez el refrán que dice “Nada llega en bandeja de plata”? Tómalo en cuenta siempre. Sobre todo, si quieres tener un propósito, porque debes trabajar para crearlo. Bien dicen que la práctica hace la perfección porque es más productivo hacer que pensar.

Sé que muchos piensas que el propósito en la vida es ayudar al prójimo, y me incluyo. Para mí eso es correcto, pero la pregunta que te debes hacer es ¿En qué los puedo ayudar?

Hoy, día internacional del trabajador, te quiero proponer que evalúes tu situación actual. Responde estas preguntas con sinceridad:

  – ¿Consideras que tienes un propósito en la vida?

– ¿Estás a gusto con tu trabajo actual?

– ¿Te imaginas haciendo eso toda la vida?

– ¿Piensas que tu trabajo actual te permite llegar a otras personas y ayudarlas?

– ¿Lo que haces actualmente es lo que siempre soñaste hacer?

Si a la final tus respuestas son “Sí”, te felicito de todo corazón, la tienes clara en la vida.  Pero si alguna de tus respuestas fue “No” quédate conmigo hasta el final y responde las preguntas de nuevo. Estoy 99.9% segura de que habrás creado tu propósito. ¿Comenzamos?

1- Elimina la necesidad de saber qué hacer con tu vida.

¿Cómo así? ¿No se supone que ese es el propósito de todo esto? Si, ciertamente la idea es que puedas crear tu propósito. Pero primero debes dejar ir esa presión que sientes.

No tengas miedo a experimentar, es normal que no sepas si ese es el camino que te llevará a donde quieres llegar. Lo importante es que igual lo disfrutes.

Si te enfocas en el “no se que hacer con mi vida” te vas a paralizar. Debes comenzar por aceptar que está bien que no lo sepas aún, lo importante es estar consciente y comenzar a trabajar por ello.

La idea es que encuentres esa causa mayor que te impulse a luchar por ello cada día. Enfoca tu energía en eso y no te dejes atacar por la presión de no saber qué es aún.

2- Cambia tu mentalidad con respecto al fracaso.

“Yo nunca pierdo. O gano o aprendo”

Esta frase me ha marcado profundamente, espero que lo haga a ti también. Precisamente esa debería ser tu mentalidad de ahora en adelante.

Aunque algo no te salga como lo planeaste, te servirá igual como una oportunidad de aprender. No le tengas miedo al fracaso porque es la prueba de que lo intentaste. Es inevitable, nadie es bueno en todo. Mientras más rápido lo aceptes más rápido podrás crear tu propósito y luchar por ello.

Piénsalo de esta forma: El error no existe, solo son aprendizajes de la vida. No pierdas nunca la motivación por continuar, pues cuando una puerta se cierra otra más se abrirá.

3-  Aprende la diferencia entre sueño y propósito.

Es normal que pienses que un sueño y un propósito es lo mismo, yo lo pensaba así hasta no hace mucho. Cuando supe lo equivocada que estaba tuve las cosas mucho más claras.

Los sueños son personales, un deseo por y para ti misma. Un propósito, por el contrario, es para otros, para la sociedad.

A través de los sueños puedes crear un montón de proyectos, son tus ganas de hacer algo para ti. Y al igual que con tu propósito, también tendrás que trabajar para cumplirlos. El tema está en que los sueños no hay necesidad de crearlos, siempre están ahí, son nuestros deseos más profundos.

Mientras que con tu propósito puedes dejar tu huella en la sociedad. Generar un impacto positivo en la vida de otras personas es la finalidad. Y estoy segura de que en el camino podrás construir muy buenas relaciones personales y profesionales.

 Para que te quede un poco más claro:

Mi sueño= Recorrer el mundo entero y lograr la libertad financiera.

Esto solo me beneficia a mí, y no tuve que trabajar para desearlo. Es algo que ha estado en mí desde que tengo uso de razón.

Mi propósito= Inspirarte y contagiarte mis ganas de organizarte más y mejor para el alcance de tus propósitos.

A través de eso me gustaría generar un impacto positivo en ti, en tu vida. Si lo consigo, los resultados te van a beneficiar a ti directamente. Pero esto yo no lo sabía desde siempre, lo descubrí luego de analizarme a mí misma.

Una vez que logres diferenciar uno de otro el camino es más fácil.

4- Comienza a crear tu propósito.

Recuerda que tu propósito lo debes crear activamente, no te quedes pasivamente esperando “encontrarlo”.

Tal como te mencioné hace un rato, para encontrar tu propósito es necesario que realices un análisis de ti misma. Para ello te voy a proporcionar una hoja de ruta que podrás descargar desde mi sección de planificadores imprimibles.

Al responder las preguntas es posible que te encuentres con qué no solo creaste algún propósito, sino también salió a relucir algún sueño. Y eso está bien, siempre y cuando estés dispuesta a luchar por ello.

Sin embargo, te pido por favor que tomes muy en cuenta las siguientes recomendaciones para completar la planilla:

– No dejes de lado la flexibilidad. Tus sueños y propósitos pueden cambiar con el tiempo.

– Comienza relajada, esto no es una decisión de vida o muerte. Recuerda no caer en la presión, tomarlo con calma será importante para lograrlo.

– No te conformes. Esto es algo en lo que puedes ser ambiciosa. Mientras más mejor, yo sé que puedes lograr todo lo que te propongas.

– En cuanto a tu propósito, no generalices. Es poco probable que por ti sola logres acabar con la pobreza, por ejemplo. Pero sé que pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia. Trata de enfocarte en solucionar problemáticas concretas y que puedan ser alcanzables por ti.

– Divide tus resultados en objetivos más pequeños, crea un plan de acción que puedas ir siguiendo. Comienza a planificar tus logros. Mientras más temprano comiences a trabajar en eso mejor.

– Por último, pero para mí más importante. Ten siempre presente tu meta, pero disfruta con ganas el camino, celebra cada pequeña victoria porque es tuya y te lo mereces.

Cuando no sabes que hacer con tu vida

Para comenzar a organizar tu vida más y mejor, te recomiendo tener claro primero qué quieres lograr en el tiempo. De esta forma, podrás organizar tu vida alrededor de tus sueños y propósitos para que se hagan realidad.

No olvides que no es necesario hacerlo todo en un día. Establece pequeños proyectos para no agobiarte nada más comenzar y poder disfrutar plenamente el camino. Te recomiendo también que comiences tu fondo de ahorro para lograr alcanzar todas tus metas.

Y, si deseas profundizar un poco más en tus sueños y propósitos muy pronto podrás encontrar un mini curso con el método Ikigai para que no te queden dudas de nada. Suscríbete a mi newsletter para que te enteres apenas esté disponible.

Si deseas, puedes compartir los resultados de tu hoja de ruta en los comentarios, me encantaría conocerlos. Nos estamos leyendo, ¡Un abrazo grande!

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